domingo, 23 de diciembre de 2007

Nochevieja

No sé por qué los ritos que tienen que ver con el paso de tiempo y de las estaciones tienen tanta importancia para mí. Por ejemplo, siempre he entendido la noche de San Juan como una despedida del frío y el invierno y una bienvenida al sol y al tiempo del verano.
De estas fiestas de invierno, tan sosas ellas, de estas navidades que son el agosto de tantos, me quedo sin dudar con la Nochevieja: esa noche en la que se da muerte a los fantasmas de lo pasado y se abren los sentidos a lo que será, al futuro.



Me gusta que no haya regalos, es la única de las tres fiestas importantes en que no los hay, me gusta el rito de las uvas y de las campanadas, aunque sea un rito reciente y justificado también por cuestiones económicas. Me gusta especialmente un rito que no sé si es familiar, pero que seguro es hermoso: la apertura de los calendarios.
Recuerdo a mi padre inaugurando el taco de calendario del sagrado corazón, que incluía un aforismo por día y todos los años, con idéntica ilusión abro algún calendario especialmente elegido (Leonardo da Vinci, árboles singulares, cualquier imagen hermosa) para estrenar los días del año que empieza como aún tuviera 7 años.
Y me gusta su carácter profano, el que se trate de una fiesta poco religiosa y que todas las supersticiones estén admitidas. Que sus tradiciones sean recientes, como la de las uvas, que al parecer tuvo su origen en los años 20 del pasado siglo, en Italia y debido a una cosecha de superabundante de uvas...
También de Italia procede una de mis tradiciones navideñas favoritas, la de la vecchia Befana, que me contaba mi madre como una versión ecologista y anticonsumista de los Reyes Magos, se trata de una señora mayor, con algo de bruja buena, que recicla regalos viejos para volver a regalárselos a los niños. Lo que dice ahora la web es distinto de lo que yo sabía, pero igual es simpático, con su carácter poco convencional.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Sol de hielo

¡Qué regalo la luz en casa en esta mañana laborable!. Ha sido una noche helada y obscura y al despertarme la casa está fría y hay una luz cenicienta y triste. Poco a poco, surge un rayito dorado que va despertando las cosas: se posa en el verde de las plantas de la cocina y las convierte en una selva exuberante, por las ventanas va entrando poco a poco ese sol que recobra el color de las paredes, los muebles, los objetos diarios; que va reinventando de nuevo el mundo.
A pesar de lo que cae afuera, mis aguerridas gatas maullan para que las deje salir, Pirracas se arrepiente pronto y vuelve enseguida al calor de la chimenea ya encendida; la otra es más obstinada y se incrusta en la maceta del alféizar de la cocina a esperar que el sol la caliente, como es su obligación respectiva (la del sol, calentar; la de cualquier gato que se precie, calentarse al sol).
Para el jardín, como es sabido, nada hay más mortal que este sol tras los hielos nocturnos. Y además es verdad que el frío es algo difícil de combatir para quién trabaja a la intemperie o vive en casa mal equipada. Pero no estropeemos la gloria de esta mañana sin prisas, sin teléfonos y sin tiempo.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Fernando Merlo

Fernando Merlo fue un poeta malagueño, nacido en el 52, un año antes que yo, pero que no pasó de la década prodigiosa, pues murió en 1981 con menos de 30 años. Recuerdo su físico vigoroso, y su participación junto con su novia Merche en asambleas, manifestaciones y saltos
Su obra más conocida es Dos cuchillos que fue cantado por Aguaviva en aquel disco tan especial, Poetas andaluces. A pesar de ser el poema de los cuchillos de una sencillez y una belleza sorprendente, el soneto que traigo hoy aquí, que conocí en los años 80 en la revista La luna de madrid, es el que llevo buscando desde hace muchos años. En primer lugar, porque no es nada edificante, narra la degeneración física producida por la droga, y en segundo lugar porque para mi entra de lleno en la estética de los vencidos, por la que no sé por qué siento más simpatía que por la de los vencedores. Además existen distintas interpretaciones: algunos interpretan que las venas devastadas son de Fernando, el autor, y otros que se tratan de las venas de Merche, su novia perpetua y liberada, que también camino por los mismos caminos. Así, algunos llaman al poema A mis venas y otros A sus venas. Me gusta más este segundo título

A sus venas

Estos cauces que ves amoratados
y de amarillo cieno revestidos,
eran la flor azul de los sentidos,
que hoy descubre sus pétalos ajados.
Besos verdes de aguja en todos lados
hieren la trabazón de los tejidos
y denuncian los brazos resentidos,
la enigmática piel de los drogados.
Las que llevaban vida y alimento
son tibias cobras de veneno breve,
blanco caballo con la sien de nieve.
Trotando corazón y sentimiento
que por las aguas de la sangre vierte
con rápido caudal la lenta muerte.

Por qué me atraen estos poemas de perdedores, no lo sé. Me parecen más hermosos que los cantos ejecutivos al triunfo y considero importante que todos sepamos qué cerca está el abismo, qué fácil es que tus venas se rompan o tu neurona se seque.
Ha sido un día algo antiestético en mi oficina, con algún ramalazo de belleza pasajera. Cuando he llegado a casa venía hambrienta de poetas malditos. Os ruego que perdonéis.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Un soneto de Miguel

Con 16 años y en una España en la que no se difundía la poesía de los perdedores, conocí por casualidad, por un fragmento recitado en una obra teatral televisada, la Elegía de Miguel Hernández a Ramón Sijé: Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada... Me gustó tanto que busqué, ¡sin Internet!, hasta que dí con el autor y con la obra El rayo que no cesa, que aún tengo en la colección Austral. Muchos de los sonetos me los sé todavía de memoria, entre otros este que reproduzco aquí:


Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.
Sobre la pena duermo solo y uno,

pena es mi paz y pena mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.
Cardos y penas llevo por corona,

cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.
No podrá con la pena mi persona

rodeada de penas y cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!

Es tan hermoso como la Elegía, como las Nanas de la cebolla, como tantos otros. Y lo traigo aquí para mis amigos, para revivir la emoción de descubrir a un inmenso poeta, algo profundamente estimulante.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Pequeña Miss Sunshine

Hace meses que no veo una película completa, casi tanto tiempo que no oigo música, hace algunos meses oí el disco de la Cecilia Bartoli sobre María Malibrán que es un obra maravillosa que recomiendo a cualquiera que le guste el bel canto, o incluso a quien no le guste, es una buena forma de empezar a conocerlo.
A pesar del tiempo que hace que no veo nada más que episodios de la serie Roma, ayer conseguí ver Pequeña Miss Sunshine, que es una fabula maravillosa sobre vencedores y vencidos. Se trata de una familia peculiar, muy implicada con la mística del triunfo y de un viaje delirante a través de la Norteamérica profunda en busca del dorado de California y de un casposo concurso de belleza infantil.
Desde el padre, autor de libros de auto ayuda, hasta el hijo que ha hecho promesa de no hablar y que quiere ser piloto, pasando por la tierna Olive, la concursante más ingenua de los nada ingenuos concursos de belleza infantil, y el abuelo, un caso aparte dentro de esta familia bienpensante, malhablado, drogata y vividor, todos los personajes de esta película están llenos de una enorme vitalidad, que no entienden aquellos que consideran ésta una película llena de patetismo.
Incluye este baño de realidad un intento de suicidio del tio Frank, el mayor especialista en Proust, un gay traicionado por su amante, y su hermana, la madre de esta familia de locos, Sheryl que como todas las mujeres lucha por el mantenimiento de la familia. Hace tiempo que vengo pensando que siempre, después de cualquier guerra, desastre o similar, hay una imagen de una mujer barriendo o encendiendo fuego entre lágrimas, dispuesta a levantar su existencia y la de los suyos a pulso, como obedeciendo a un irracional mandato genético. Me siento orgullosa de mi género, a veces algo tontorrón, pero siempre en lucha por el restablecimiento de la vida.
La enseñanza que extraigo yo de esta película es que la batalla es el triunfo, que no hay otra derrota que no luchar. Seguramente me equivoco, pero encantada. Y para A., que me regaló la película, muchas gracias y estoy segura que su trabajo y su vida serán tan hermosos como dicen sus ojos.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Sully, Sully...

Siempre estás olvidándote de las cosas importantes, dedicándote a cosas como las apuestas, las broncas y las borracheras. Más que listo , eres bastante cabezota, como dice E., un amigo mío "A listo me ganarás, pero lo que es a cabezota, no".
Pero la señora Beryl dice que no, que siempre estás pensando en los demás, de una forma áspera y supuestamente despegada, que tu supuesta irresponsabilidad es en realidad una forma especial de sentirla, una manera casi dolorosa de sentirse responsable, como un complejo de culpa permanente. No te dejas querer, y tus odios son permanentes. Vives solo el presente y para ti no parece que exista el paso del tiempo o los achaques de la edad que cumples. O tus achaque son tan tu mismo que no parecen achaques.
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Estas reflexiones las ha provocado un personaje de un libro que he leído recientemente y que me ha embrujado, si quieres leer más sobre él puedes ir al Club Macondo

sábado, 17 de noviembre de 2007

El cielo tan cercano

Yo he nacido cerca del mar, y el mar siempre me ha producido una especie de excitación muy contraria a la vena contemplativa que suele despertar en la mayoría de la gente. Para mi siempre ha sido una llamada a la libertad y al viaje, a pesar del impedimento físico que supone, y siempre me ha provocado una enorme ansía de actividad: nadar, bucear, correr o andar por la orilla, navegar...
He llegado más tarde a las montañas, ha sido ya mayor, en Madrid y cuando estudiaba INEF, cuando he empezado a caminar por el monte y a aprender sus colores, sus olores y sus misterios. Ahora vivo en la montaña (como el abuelo de Heidi) y he aprendido a ver el cielo cercano, casi al alcance de la mano, dibujando las montañas de un modo tan cierto y transparente que te inunda de calma.


La gente que gusta de la montaña es una gente especial, como mi amiga Montse. Desarrollan una sensibilidad especial ante la naturaleza y la vida, de tal modo que sufren si pisamos innecesariamente una planta viva o si agrandamos de más un estrecho camino, acercando demasiado la civilización a un paraje secreto.


Ahora para mi la montaña es el cielo cercano, los olores y los ruidos de una vida diferente, donde vale más comprender y escuchar a la naturaleza que enfrentarse a ella agresivamente. Y es la paz del olor de la jara y el pino y de la chimenea del refugio, donde el frío se detiene a la puerta.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Estar cansado tiene plumas

Estoy cansada. Si, sé que no soy muy original, que medio mundo se arrastra a lo largo de la semana hacia el descanso del sábado y el domingo. Pero lo malo del cansancio es que destapa nuestros demonios y a mi no me gustan mis demonios. Supongo que a nadie.

Y tengo motivos para estar contenta, a mi jefe la han ascendido (creo que realmente lo merece y que va a ser una suerte para todos) y eso supone un apoyo a la tarea que tenemos entre manos, que no es fácil. Somos un grupo de gente que trabajamos bien juntos y estamos haciendo algo importante no solo para nosotros, sino creo que para el bien común.

Pero me cansan los dimes y diretes, la falta de respecto a lo que sabe el otro y la negativa a reconocer lo que no se sabe y la utilización del saber y no saber como forma de opresión. Y entonces me vuelvo brujitecaria o witchlibrarian y eso no me gusta nada y además no me conviene nada, porque ya que no soy rica, ni guapa, ni lista, pero sí simpática, si dejo también de serlo no va a haber quien me soporte...



Pues hala, a descansar: acabo de poner a la Bartoli cantando a María Malibrán, pondré la chimenea, compraré algo rico para comer e intentaré recordar lo que decían que iba a ser la sociedad del ocio. Lo que más relaja es oír música, leer o ver algo hermoso o soñar con viajes.

Que nos queda mucho trabajo por delante, queridos compis, y no podemos perder el tiempo diciendo lo cansados que estamos.

Flujo de información

En las instituciones grandes y con historia se observa un fenómeno muy interesante: la información no circula, se detiene en el nodo de primera recepción y no pasa de ahí. Esto no es eficiente, claro está, y no es necesario recurrir al símil de la circulación de la sangre para llegar a comprender hasta qué punto esto puede llegar a producir la muerte del ente.
Además, esta situación es difícil de modificar, pues aunque desde alguna instancia (ya sean la cumbre jerárquica o un grupo transversal) se pretenda difundir los datos y el conocimiento, hace falta una vigilancia permanente para evitar que éstos vuelvan a estancarse.
Además, la renuencia a difundir la información encuentra una supuesta justificación bienintencionada en la protección ante la sobrecarga, y un rechazo por parte de los receptores a asumir la responsabilidad de conocer.
Hoy día, el problema con la información no suele ser de carencia, sino de superabundancia, y esto ha provocado un tipo de vaguería intelectual, que en última instancia supone una dejación de nuestro esencia, que es la de seres conscientes y con deseos de conocer. Por otra parte, esta dejación propicia la falta de igualdad de oportunidades, pues el conocimiento es poder.
Volviendo a las instituciones, es un suicidio que la información no circule siempre que hay que cumplir cualquier tarea. Curiosamente además, en estas instituciones se produce una hemorragia de informaciones triviales e inciertas, para las que se abren canales subterráneos.
Si la institución tiene una tarea importante que cumplir, este colapso informativo lo impide, y es por tanto irresponsable y negligente no difundir la información adecuada y difundir la inadecuada.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Iliada, Canto VI, 146-149

Como la generación de las hojas así es la de los hombres. Esparce el viento las hojas por el suelo, y el bosque, reverdeciendo, produce otras al llegar la primavera. De igual suerte, una generación humana nace y otra desaparece

Even as are the generations of leaves, such are those also of men. As for the leaves, the wind scattereth some upon the earth, but the forest, as it bourgeons, putteth forth others when the season of spring is come; even so of men one generation springeth up and another passeth away.


οιη περ φύλλων γενεη τοίη δε και ανδρων.
φύλλα τα μέν τ' ανεμος χαμάδις χέει, αλλα δέ θ' υλη
τηλεθόωσα φύει, εαρος δ' επιγίγνεται ωρη:
ως ανδρων γενεη η μεν φύει η δ' απολήγει.


La génération des hommes est semblable à celle des feuilles. Le vent répand les feuilles sur la terre, et la forêt germe et en produit de nouvelles, et le temps du printemps arrive. C'est ainsi que la génération des hommes naît et s'éteint. (Traducción de Leconte Lisle)

....La progenie dei mortali rassomiglia al germinare delle foglie: il vento d'autunno le disperde già secchee a primavera il bosco fiorente poi le ravviva: così nascono, così spariscono gli uomini.

sábado, 3 de noviembre de 2007

La rutina

J.L. dice que aunque no le gusta nada la rutina, dado como se han ido desarrollando los acontecimientos últimamente, casi añora que algo de lo que le toque hacer sea rutinario, o por lo menos, lo sepa hacer. Una vez más tiene razón: estamos inmersos en una situación que exige que estemos aprendiendo continuamente, y a veces sientes el vértigo de intentar solucionar siempre nuevos problemas, para los que no tienes un protocolo previo. Pero a pesar del miedo y los nervios lógicos, a mi esta situación me resulta muy estimulante, y la veo, como dice B., como una oportunidad, que lo único que siento es que no haya llegado antes.

Es una oportunidad única, porque no hay tantas bibliotecas con tantos millones de libros u otros materiales, ni de tanto valor, ni tan representativos. También lo es por el estado de la tecnología de los SIGB, suficientemente madura pero en absoluto con sus posibilidades agotadas: hoy día se abre un panorama de evolución casi infinito, en relación con los servicios a través de Internet y aprovechando la web 2.0.

Además, cualquier proceso de automatización hace repensar las tareas y las funciones de las instituciones y habitualmente consigue mejorar la manera en que desarrollan las funciones para las que han sido creadas.

Hace ya 29 años que comencé a trabajar aquí. En tantos años, ha habido mucho de todo: rutina, entusiasmo, desencanto; muchos trabajos como los de Penélope, de tejer y destejer. Pero si miro hacia atrás no puedo dejar de ser optimista, a pesar de que el pesimismo inteligente no oculte su cara amarga. Si alguna vez dije que desgraciadamente mi sueño de trabajar aquí se había cumplido, ahora digo que todavía este sueño es posible, solo hay que trabajarlo.

sábado, 27 de octubre de 2007

Jornadas sobre bibliotecas 2.0

Ayer tuvo lugar en la biblioteca unas jornadas sobre la aplicación de la web 2.0 en bibliotecas, con participación de bibliotecas universitarias, públicas e incluso de la biblioteca nacional. Se habló de ella desde el punto de vista teórico y también se contaron experiencias prácticas, la mayoría de ellas llevadas a cabo en el ámbito de las bibliotecas públicas, donde mejor parece encajar la participación e interactividad que son fundamentales en la web 2.0.
La participación de la biblioteca nacional, aunque a priori era la más difícil, planteó algunas posibilidades interesantes, sobre todo a dos niveles: a nivel de profesionales de las bibliotecas y la documentación se imaginó la posibilidad de poder organizar un colaboración muy estrecha en línea usando herramientas de web 2.0; y con los usuarios más expertos se planteó la posibilidad de establecer redes de colaboración que permitieran una mejora de las funciones de las bibliotecas, en concreto se habló de colaboración en la clasificación de las obras por parte de los propios investigadores, en muchos casos los propios creadores.
Se mencionó también aquí The Open Library, una iniciativa que pretende ofrecer las obras exentas de derechos digitalizadas y que luego he sabido que forma parte de la Open Content Alliance, junto con el Internet Archive, y que pretende plantear una alternativa a Google, según señala mi colega Bonaria Biancu, a diferencia de Google Books, permite totalmente el acceso abierto a los datos digitalizados.
Hace unos días un colega argentino nos habló de la aplicación de los llamados web services a las bibliotecas, en otra vuelta de tuerca hacia la distribución de recursos, para compartir con un único interfaz datos procedentes de muchos servidores, de forma más opaca o transparente.
Todo esto me recuerda que es necesario seguir aprendiendo cada día en todos los ámbitos, pero especialmente en el de las bibliotecas, y que es posible que muchos de los problemas que nos planteamos ahora posiblemente se disolverán con estas y otras nuevas tecnologías. Y entonces me digo que me gusta este mundo siempre cambiante, este eterno movimiento.
Salud compañeros, para ver todo lo que tiene que llegar.

domingo, 21 de octubre de 2007

Literatura y vida

Esta semana ha sido tan especialmente cansada... Hace ya más de un año que estamos batallando con un trabajo duro y cansa sobre todo la incertidumbre. Pero hay que aprender que no estamos solos, la vida enseña que la mejor medida para alcanzar un cierto sentimiento de felicidad es olvidarse de uno mismo, ocuparse de los demás...
Y también reírse un poco de uno mismo.
Solo leo los periódicos los domingos y este domingo los diarios traen por igual motivos para la esperanza y la alegría como para la desesperanza, permitidme que los enumere empezando por los peores:

Un taxista ha muerto, era argentino y amaba Madrid y Madrid le ha matado por menos de 40 euros
Hace unos días ha habido un desalojo polémico de chabolas y algunos medios parecen aprovecharlo
Maragall tiene Alzeihmer o como él dice "Eisenhower"
y ahora las mejores:
un poema de Ángel González cantando a sus 82 años.
Un libro con diez claves para sentirse felices, entre otras olvidarse de uno mismo y sacar de cualquier acontecimiento una consecuencia positiva.
y de nuevo, también Maragall enfrentándose a su enfermedad con honradez y valentía.

Y para tomar distancia sobre el cansancio, el siguiente verso:

ESTOY CANSADO


Estar cansado tiene plumas,
tiene plumas graciosas como un loro,
plumas que desde luego nunca vuelan,
mas balbucean igual que loro.

Estoy cansado de las casas,
prontamente en ruinas sin un gesto;
estoy cansado de las cosas,
con un latir de seda vueltas luego de espaldas.

Estoy cansado de estar vivo,
aunque más cansado sería el estar muerto;
estoy cansado del estar cansado
entre plumas ligeras sagazmente,
plumas del loro aquel tan familiar o triste,
el loro aquel del siempre estar cansado.

LUÍS CERNUDA

Pues eso, que la fuerza nos acompañe. Felicidad para todos


martes, 16 de octubre de 2007

Siempre hay amigos

Es casi noviembre, el mes más deprimente del año, y coincide que es una época de continuos cambios, a velocidades vertiginosas, que no dejan tomar la debida distancia para comprender los progresos innegables. Estamos en un momento de cambio y, como sucede siempre en estos casos, parece que nos falta cualquier tipo de apoyo. Además, nuestro papel está en medio de dos fuerzas encontradas, las de la inercia que mueve siempre a instituciones tan grandes como la nuestra y la fuerza del mercado que domina a las empresas y vuelve cualquier negociación un asunto muy árido.
M.J. duda de la efectividad de su trabajo, y no es de extrañar, porque dudamos todos. Dado su carácter íntegro y poco dado a las componendas, esta duda se atraviesa en toda su vida y se encuentra imponente, triste y sin ánimos para enfrentarse al día día, que es ahora una auténtica lucha. Desconfía de si misma y de sus virtudes innegables (su laboriosidad, su amabilidad, su disponibilidad permanente) y se encierra en si misma. Pero están los amigos. No todos, pero sí los buenos.
Ella nos ha cultivado, ha oído nuestras cuitas, nos ha hecho favores e incluso a veces nos ha regañado, aunque siempre con cariño. Nos ha cuidado y siempre seremos su capital, tiene que saber que siempre podrá contar con nosotros.
Ríete del mundo, tienes amigos.

sábado, 13 de octubre de 2007

La bandera

Ayer fue el día del Pilar, y también el de la Hispanidad. Con la Hispanidad me pasa como con la mujer, los derechos humanos y todos esos conceptos que han sido merecedores de un día especial: que creo que no hace falta un día para resumir una vida.
Desde que soy muy pequeña, desde todas las instancias me vienen cantando historias de la bandera, y unos y otros se la han ido apropiando como emblema de sus pasiones más o menos lícitas. Yo siempre me he sentido española, a parte de mi que primera lealtad es para la humanidad en su conjunto, aunque eso siempre se ha visto como una debilidad y algo en cierto modo torcido.
Con el paso de los años, me atrevo a reivindicar mi derecho a ser española pero pertenecer también a la humanidad entera. Y me da igual que eso sea considerado una debilidad: ser débil es ser humano y eso quiero ser.
Por otra parte, no podré jamás dejar de ser quien soy, un ciudadano de un país del sur de Europa en el siglo XXI, con mucha hermosa y terrible historia a las espaldas, amante de la libertad y de cierta hermosa manera de vivir, que implica disfrutar de la vida y de la gente y ser amante - y amado - del sol.
Que nadie más me diga cómo tengo que querer a España, por favor.

lunes, 8 de octubre de 2007

Una palabra tuya

El viernes por la tarde, cuando fui a comprar la cena al supermercado, compré un libro que ya había visto antes Una palabra tuya, de Elvira Lindo, de quien además de su desternillantes piezas periodísticas, había leído hace unos meses El otro barrio. Este primer libro me pareció una obra de una pureza y una ingenuidad maravillosa, enfrenta a un niño con una vida difícil por culpa de unos crímenes accidentales concebidos por la autora con grandes dosis de humor.
Esta novela de este fin de semana otoño es también una historia tierna, la de la relación entre dos personas no demasiado triunfadoras, de dos mujeres un poco raras, especialmente Milagros, gorda y no demasiado inteligente y sobre todo especialmente parlanchina y emprendedora, y de sus correrías por Madrid, primero en un taxi que conduce Milagros (sin carnet de conducir) y luego como barrenderas municipales.
La narradora y protagonista, Rosario, más inteligente y más pesimista, sufre la amistad de la gordi con remordimiento por sus ganas de liberarse de ella, pero disfrutando al máximo de la comodidad de verse siempre atendida por ella en momentos especialmente difíciles.
La historia tiene un desenlace extraño e inesperado, que enfrenta a Rosario a aceptarse a si misma y a emprender un nuevo camino.
Para mi Elvira Lindo es una persona de una gran seriedad, a pesar de su pretendida frivolidad, y estas obras demuestran un buen dominio del oficio de escribir y despiertan el interés desde el primer momento. Tengo que leer sus otras obras

sábado, 29 de septiembre de 2007

El ataque de las vacas salvajes

Últimamente he tomado la costumbre de llevarme las manzanas fallidas de mi manzano a la dehesa del pueblo para dárselas a la vacas o dos caballos que hay, aprovechando el paseo de mi perro Corso. Ayer lo llevé después de tres días de estancia en la playa, con P. y L. y recogí las manzanas que no había podido recoger durante esos tres días.
Cuando llegué, las vacas estaban muy cerca de la entrada y debieron de olerse que traía algo para ellas. Yo pensaba ir dejándoles manzanitas poco a poco, y lancé unas pocas, con cuidado de que mis gestos no fueran tan bruscos como para asustarlas.
Pero dio igual: de inmediato dos vacas sandungueras (según terminología de mi amigo R.) se acercaron a mi perro y a mi con un alegre trote. Como las vacas también tienen cuernos, como los toros, me alarmé ligeramente y como medio de evitar su avance lancé dos nuevas manzanas. Ante el regalo, otras vacas se acercaban alegres, mientras yo lanzaba manzanas defensivas con cierta premura y mi perro daba muestras de cierta inquietud.
Total, que fuimos soltando las manzanas que nos quedaban mientras las vacas nos seguían hasta que se acabaron, y entonces aligeramos el paso Corso y yo y poco a poco fuimos dejándolas atrás, y buscando terreno abierto.
Por cierto,¿por qué será que las vacas negras dan más miedo que las demás?

martes, 25 de septiembre de 2007

La espuma de los días


Cuando llega septiembre siempre tengo un sentimiento muy vivo de la fugacidad de la vida y también de su liviandad. Yo creo que se debe al aire, a su levedad en este tiempo, que al atardecer se vuelve transparente y dibuja la linea del horizonte con un hermoso color entre rojizo y azul. El día se acorta, pero aún no es tan corto como en pleno invierno. Además de ceder algo el calor, disminuye el flujo de veraneantes y el movimiento de gentes incesante del verano, que convierte los pueblos de la sierra en verdaderos hervideros.
Conviene en estas fechas preparar el cuerpo y el espíritu para el tiempo profundo que nos llega, para la introspección que supone el frío y la limitación de la luz. Hoy todavía luce un sol amable que invita a pasear y a disfrutar de la vida, que es tan corta.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Un libro para la reflexión

En esta semana de vértigo, además de todo, me he leído un libro muy serio Castellio contra Calvino de Stefan Zweig, que tiene como subtitulo Conciencia contra violencia. El libro narra la pugna de Sebastián Castellio contra el reformador protestante Calvino, que estableció en la Ginebra del siglo XVI una dictadura religiosa puritana que puede considerarse modélica para las que vendrían después. Calvino, que comenzó su carrera de predicador reformista en contra de las persecuciones religiosas, terminó ejerciendo férreamente un poder omnímodo y llevando a la hoguera a otro reformista un tanto visionario y decididamente poco convencional llamado Miguel Servet (considerado, de un modo un tanto alegre el descubridor de la circulación sanguínea y desde luego un personaje peculiar). Esta muerte, indignamente y arteramente causada, provocó la obra de Castellio Contra libellum Calvino y propició a su vez la terrible persecución de Calvino, que finalizó con la muerte en la miseria de Castellio, cuando ya Calvino lo tenía contra las cuerdas, a un paso de una denuncia que podía haber acabado con la hoguera. La obra es un canto a los derechos individuales frente a todos los totalitarimos y de la tolerancia frente a la intolerancia y en estos tiempos tan antinaturales, que provocan tanta violencia por nuestro modo malsano de vivir, es un buen momento para recordar la hermosa frase de Zweig Matar a un hombre no será nunca defender una doctrina, será siempre matar a un hombre Para una curiosidad, he entrado en el catálogo de mi biblioteca a buscar obras de Castellio, a quién en nuestro registro de autoridad se llama Castellion, Sèbastien (1515-1563), y aparte de ocho obras modernas que son estudios sobre él y su obra, sólo he encontrado un registro bibliográfico, Contra Libellum Calvini in quo ostendere conatur Haereticos jure gladij..., de 1612 y formando parte de la colección de Luis de Usoz, que reunió gran cantidad de obras sobre los llamados heterodoxos. Dos cosas me sorprenden, en primer lugar, que haya una sola obra en una biblioteca tan rica como ésta (aunque probablemente se trate de un problema de automatización del fondo antiguo), y en segundo lugar que se pueda considerar heterodoxo a un hombre que habló sobre tolerancia y que mostró una dignidad y una valentía inmensas en un tiempo nada propicio a las objeción de conciencia ni a la defensa de la libertad individual. Me gustaría leer más sobre él, en otro libro que estoy leyendo En busca de Spinoza, de Antonio Damasio, un tratado sobre la neurobiología de los sentimientos se narra los acontecimientos en Holanda en 1672 y del asesinato de los hermanos De Witt, una muestra de la revolución que conmovió Europa en ese siglo, que despierta en mí un deseo de conocer las causas de esas barbaries antiguas, como medio de evitar las futuras. Y el último del que os hablaré es de una autora egipcia que no conozco, Ahdaf Soueif, y se llama El mapa del amor, trata sobre el colonialismo y sobre África y lo he cogido prestado de Macondo. Buen fin de semana lector para todos.

sábado, 8 de septiembre de 2007

La versión que recuerdo

Las traducciones no tienen que ser mejores para que nos prendan en el alma, es lo que ocurre con Desiderata, la traducción que yo leí por primera vez se parece más a ésta:

D E S I D E R A T A
Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda qué paz puede haber en el silencio. Vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas sin rendirte. Di tu verdad tranquila y claramente; escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante; ellos también tienen su historia. Evita las personas ruidosas y agresivas, sin vejaciones al espíritu. Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso y amargo; porque siempre habrá personas mas grandes y mas pequeñas que tu. Disfruta de tus logros así como de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde; es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo. Usa la precaución en tus negocios; porque el mundo esta lleno de trampas. Pero no por eso te ciegues a la virtud que pueda existir; mucha gente lucha por altos ideales, y en todas partes la vida esta llena de heroísmo. Se tu mismo. Especialmente, no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto del amor; porque frente a la aridez y desencanto el amor es perenne como la hierba. Recoge mansamente el consejo de los años, renunciando graciosamente a las cosas de la juventud. Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. Pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Junto con una sana disciplina, se amable contigo mismo. Tu eres una criatura del universo, no menos que los arboles y las estrellas; tu tienes derecho a estar aquí. Y te resulte evidente o no, sin duda el universo se desenvuelve como debe. Por lo tanto, mantente en paz con dios, de cualquier modo que lo concibas, y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantén en la ruidosa confusión paz en tu alma. Con todas sus farsas, trabajos, sueños rotos, este sigue siendo un mundo hermoso. Ten cuidado. Esfuérzate por ser feliz.

Desiderata y Joan Miró

Hoy traigo un clásico, Desiderata de Max Ehrmann, una prosa poética que se ha difundido hace muchos años como anónimo y que en épocas difíciles, cuando dudaba de que algo tuviera sentido, me ayudaba no sé muy bien por qué, en cualquier caso y por si a alguien le ayuda, ahí va:

D E S I D E R A T A
Camina plácidamente entre el ruido y las prisas, y recuerda la paz que puede haber en el silencio. Siempre que sea posible, sin rendirte, llévate bien con todas las personas. Di tu verdad claramente y con serenidad; y escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante; también tienen una historia que contar. Evita a las personas ruidosas y agresivas, son vejaciones para el espíritu. Si te comparas con los demás, puedes volverte vanidoso o amargado, pues siempre habrá personas mejores y peores que tu. Disfruta de tus logros tanto como de tus planes. Conserva el interés en tu profesión, por humilde que esta sea; es una posesión real en los turbulentos cambios de la fortuna. Se precavido en los negocios, por que el mundo esta lleno de astucias. Pero que esto no ciegue tus ojos ante la virtud que existe; muchas personas luchan por altos ideales; y en todas partes la vida esta llena de heroísmo. Se tu mismo. Sobre todo, no finjas afecto. Tampoco seas cínico con el amor; porque, ante la aridez y el desencanto, es tan perenne como la hierba. Acepta mansamente el consejo de la edad, y renuncia con elegancia a las cosas de la juventud. Nutre la fortaleza de tu espíritu para que sea tu escudo ante la desgracia inesperada. Pero no te turbes con negras fantasías. Muchos miedos nacen del cansancio y la soledad. Mas allá de una suave disciplina, se suave contigo mismo. Eres una criatura del universo, no menos que los arboles y las estrellas, tienes derecho a existir. Y tanto si lo ves claramente como si no, el universo evoluciona tal y como debe. Por lo tanto, vive en paz con dios, no importa como lo concibas. Y sean los que sean tus afanes y aspiraciones, en la ruidosa confusión de la vida, vive en paz con tu alma. Con todos sus fraudes, su rutina y sus sueños rotos, es un mundo hermoso. Se alegre. Lucha por ser feliz.
Max Ehrmann

La literatura y el arte son apoyos para soportar la vida, cuando ésta se pone cuesta arriba y cuando el viento es suave, le añaden liviandad.
De aquella época difícil es esta composición mía, de verso libre e ingenuidad suprema, conmemorando la muerte de Joan Miró.:

A Joan Miró

Un sol rojo
y un pájaro han caído,
Joan,
y me niego metódica y concienzudamente
a oír tu historia
de joven abuelo tierno.
No hay otra historia que tus ojos
jugando con los de Picasso
a buscar un mar
que ya es vuestro
y de nadie más,
Mediterráneo siempre renacido
en ti, Joan y en ti,
Pablo,
que cogéis luz y sombras,
pájaros y toros,
amor y muerte
y hambres
y lo amasáis
con guerra, dolor y llanto
y sale una canción
tan hermosa
que no le cabe a este viejo
mundo
tan gastado,
tan con miedo...
Creí, Joan Miró, todos creímos
eternas tus viajeras manos
de roja, azul,
negra paloma.

27/12/1983

¡Cómo añoro mi antigua ingenuidad!

jueves, 6 de septiembre de 2007

Estoy contenta


Hoy me ha llegado mi primer libro publicado, y estoy feliz aunque no es de literatura. Algún día será literatura.
Además, tengo directora, y a pesar de no conocerla, no me disgusta. Doble felicidad, por lo demás estoy agotada.
A B.P., que se examina mañana, que sea una hora cortita, A L. que ya mismo voy a León y me llevo a Corso, que paciencia.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Me voy a pie

He encontrado un cancionero muy añejo del año 67 de Serrat y de ahí traigo esta canción de despedida que siempre me gustó. A veces, parece hermoso partir, aquí os dejo la letra y una hermosa foto vieja.

ME’N VAIG A PEU.

Cal oblidar la teulada vermella
i la finestra amb flors.
L'escala fosca i la imatge vella
que s'amagava en un racó.
I el llit de fusta negra i foradada
i els teus llençols tan nets
i l'arribar suau d'una matinada
que et desperta més vell.

Però no vull que els teus ulls plorin
digue'm adéu. El camí fa pujada
i me'n vaig a peu.

Cal dir adéu a la porta que es tanca
i no hem volgut tancar.
Cal omplir el pit i cantar una tonada
si el fred de fora et fa tremolar.
Cal no escoltar aquest gos que ara borda
lligat en un pal sec,
i oblidar tot d'una la teva imatge
i aquest petit indret.
Cal carregar la guitarra a l'esquena
i tornar a fer el camí
que un vespre gris remuntant la carena
em va dur fins ací.
Les ones han d'esborrar les petjades
que deixo en el teu port.
Me'n vaig a peu, el camí fa pujada
i a les vores hi ha flors.

Lletra i música Joan Manuel Serrat.

jueves, 30 de agosto de 2007

Lo que era todo tiene que ser nada

Este título, un verso de Borges, refleja un poco como cambian las cosas de un día para otro. Desde ayer se me viene la memoria un verso de Rimbaud que según la crítica, muestra su decepción ante el movimiento revolucionario. He encontrado un comentario de texto de este poema que puede estar bien, puesto que se trata de una obra simbólica, con muchos términos exóticos y con una interpretación no muy fácil. Aprendí en clase de francés a hacer unos comentarios de textos muy rigurosos, especialmente con una lectora de apellido Kessieidjan, que era estupenda.

Mon triste coeur bave à la poupe...
Mon coeur est plein de caporal !
Ils y lancent des jets de soupe,
Mon triste coeur bave à la poupe...
Sous les quolibets de la troupe
Qui lance un rire général,
Mon triste coeur bave à la poupe,
Mon coeur est plein de caporal !

Ithyphalliques et pioupiesques
Leurs insultes l'ont dépravé;
A la vesprée, ils font des fresques
Ithyphalliques et pioupiesques;
O flots abracadabrantesques,
Prenez mon coeur, qu'il soit sauvé !
Ithyphalliques et pioupiesques
Leurs insultes l'ont dépravé !

Quand ils auront tari leurs chiques,
Comment agir, ô coeur volé ?
Ce seront des refrains bachiques
Quand ils auront tari leurs chiques !
J'aurai des sursauts stomachiques
Si mon coeur triste est ravalé !
Quand ils auront tari leurs chiques
Comment agir, ô coeur volé ?

Arthur Rimbaud(1854 ; 1891)


Hoy esta poesía no es amable, e ilustra muy bien mis sentimientos ante la realidad. preferiría transcribiros Rêve pour l'hiver, pero son malos tiempos para la lírica.

lunes, 27 de agosto de 2007

Adiós

Ya me tocó decir adiós a otra directora en circunstancias parecidas, fue en los años 90, me parece. Entonces, como ahora, tenía la sensación de que muchas cosas podían quedar interrumpidas.
No pasa nada. La vida es eso: puertas que se abren y se cierran. Cuando las puertas se abren, no es que todo sea bueno (bueno, si, básicamente, nace una posibilidad). Quizás tampoco todo sea malo cuando las puertas se cierran, pero es difícil no entenderlo como algo negativo.
Rosa, muchas gracias por haber dedicado tu tiempo, tu que tienes algo mucho mejor que hacer, escribir, a nosotros, a esta biblioteca que es más madrastra que madre, que devora a sus hijos (bueno, mayoritariamente hijas, ya sabes lo de que el Cuerpo de Facultativo es en realidad cuerpa) y quema la sangre más que nadie. Aquí, como sabes, hemos venido a sufrir.
Pero no es verdad que no pase nada: cada vez que damos un pasito para delante y dos para tras perdemos un tiempo que ya no tenemos (no me gusta ponerme dramática, pero es así) y si queremos adquirir un verdadero valor profesional y social, el tiempo corre en contra nuestra.
Como ocurrió la otra vez, con A.G., en el momento de decirte adiós me parece que muchas cosas que en su momento no me gustaron se justifican plenamente por la pasión con que las hiciste, porque la pasión no es que sea un argumento muy racional, pero creo que todos la entendemos.
No es tiempo de penas, tenemos tarea, y a ti siempre te deberemos el habernos despertado de uno de nuestros muchos letargos. Tú eres de una clase antigua de luchadores, rebeldes sin tiempo, sin paciencia y sin componendas.
Yo te agradezco el terremoto, siempre he sido cañera. Salud y marcheta, ante todo.

domingo, 26 de agosto de 2007

Tormentas con poema

La noche ha sido movidita, concretamente a las tres de la madrugada ha caído un chaparrón intenso y largo, acompañado por un trueno continuo de casi media hora. Ahora parece que el día mejora, hace calor y aunque sopla el viento el sol invita a disfrutarlo e incluso a darse un bañito.
El poema que hoy traigo lo memoricé cuando aún mi neurona estaba fresca, como a los diecisiete ; ahora recuerdo sobre todo algunos versos, especialmente de la primera cuarteta. Lo escribió Joachim Du Bellay, que vivió en Francia entre1522 y 1560, y de quien podéis leer más en la Wikipedia. Sin más preámbulos, transcribo aquí el poema en cuestión, que al parecer fue escrito en el exilio y que habla de su nostalgia de Anjou, su lugar de nacimiento:

Heureux qui, comme Ulysse, a fait un beau voyage,
Ou comme cestuy-là qui conquit la toison,
Et puis est retourné, plein d'usage et raison,
Vivre entre ses parents le reste de son âge !


Quand reverrai-je, hélas, de mon petit village
Fumer la cheminée, et en quelle saison
Reverrai-je le clos de ma pauvre maison,
Qui m'est une province, et beaucoup davantage ?

Plus me plaît le séjour qu'ont bâti mes aïeux,

Que des palais Romains le front audacieux,
Plus que le marbre dur me plaît l'ardoise fine :

Plus mon Loir gaulois, que le Tibre latin,
Plus mon petit Liré, que le mont Palatin,

Et plus que l'air marin la doulceur angevine.

sábado, 25 de agosto de 2007

Serendipidad

Llevo una semana un poco melancólica y atareada, en la que en los escasos momentos de calma soñaba con escribir aquí sobre algo tan filosófico como la conciencia de sí y de como parece la puerta de entrada a al mundo,cuando en realidad la desaparición de esa conciencia no hace decrecer ni desmerecer el universo. Este fárrago triste puede estar causado por el cansancio y el trabajo atropellado, y felizmente voy a ahorraros el cáliz porque hoy ha sucedido algo que entra dentro del ámbito de lo casual y que me trae a la memoria un concepto que me es muy amable, el de la serendipidad (Millás prefiere el término serendipia). La palabra en español aún no está aceptada por la Academia y proviene del inglés, en concreto fue deliciosamente acuñada por Walpole en 1754, basándose en un cuento persa, The Three Princes of Serendipity, y alude a la capacidad de efectuar hallazgos inesperados de cualquier tipo, sobre la marcha y sin buscarlos.
En nuestro campo de conocimiento, la serendipidad se ha relacionado con la búsqueda mediante Browse u hojeo, en la más relajada de sus versiones y se ha puesto en relación directa con el surfeo en la web. Ahora bien, como siempre esto ha dado lugar a una sesuda disciplina el information encounter, de la que podéis saber más leyendo este artículo.
Cuando yo estaba en la fase final de mi tesis, con el odio africano que ésto provoca hacia la materia elegida, pensaba que debería haber elegido algo como la serendipidad o los hallazgos de información, ahora estoy segura que sólo hubiera conseguido odiar también este sugerente tema.
Porque para mi la serendipidad es algo más vital, menos sujeto a la racionalidad y profundamente poético. Alude a la suerte de que tu manos encuentren un libro hermoso en unas estanterías tan repletas como las del Corte Inglés (como me ocurrió con el libro de Tom Perrota Juegos de niños) o que al ir al supermercado topes allí con un libro que te llame y que se te presente como una posibilidad de ensoñación. Hoy me ha ocurrido, se me ha cruzado un libro del que no había oído hablar (no soy muy aficionada a best sellers ni a novelas de moda, lo reconozco, aunque me gusta la literatura sin adjetivos), todavía no lo he leído y no puedo recomendarlo, pero estoy en ese hermoso momento en que estoy averiguando quién es la persona que lo ha escrito y me dispongo a adentrarme en su mundo.
Es la hermosa palabra, serendipidad, la que hizo que nos encontráramos los amantes, que seamos amigos, y que a veces el mundo parezca perfecto.

lunes, 20 de agosto de 2007

Contra el fanatismo

E., como lo prometido es deuda, aquí va mi comentario sobre la obrita de Amos Oz que me has dejado, Contra el fanatismo. Se trata de una recopilación de tres artículos periodísticos, que aunque centrados en temas diferentes inciden sobre la necesidad de resistirse al fanatismo y en concreto, de resolver situaciones como la palestino-israelí. Este autor, más que caracterizar una vez más el fanatismo (¡se ha hecho ya tantas veces!) argumenta sobre la forma de combatirlo, mencionando como medios para ello el sentido del humor, la capacidad de ponerse en lugar de otro, el sentido práctico para llegar a un acuerdo que evite la destrucción y la muerte.
El autor menciona que en la ciudad de su niñez, Jerusalén, todo el mundo tiene una fórmula mágica de resolución del conflicto, algunas algo bestiales; pero que al mismo tiempo el instinto polemizador puede ayudar a ver las cosas desde distintos puntos de vista.
También menciona que su posición como escritor, siempre dispuesto a tratar de comprender vidas distintas a la propia, le ha llevado a su militancia en Paz Ahora y, como menciona con bastante humor, a obtener el estatuto de traidor por parte de ambos bandos.
Sostiene que Europa, esa Europa a la que los viejos judíos tanto aman y que es su referente más preciado, siempre está tratando de establecer la prevalencia de las razones morales de los litigantes, es decir, que necesita saber siempre quiénes son los buenos. En su opinión, y creo que yo opino lo mismo, lo importante es llegar a un acuerdo que permita convivir aunque sea con dificultades, como dice él primero sin amor -dice que se trata de un divorcio -, que luego ya llegará el tiempo de tomar café y compartir vivencias y comunicación.
Bueno, compi, espero que estés satisfecho de mi comentario, si no es así, tienes derecho de réplica.
Hoy termino dando la gracias a muchos compañeros bibliotecarios que muestran un espíritu de colaboración admirable y especialmente a P. y a R., que siempre están dispuestos a ayudar, incluso con peligro para su integridad física. P., tu bondad, tu profesionalidad y tu buen carácter han sido siempre para mi admirables y envidiables. Me alegro mucho de que seas mi compañera, y te agradezco que seas como eres. Te regalo foto de mi jardín

jueves, 16 de agosto de 2007

La trilogía de Dulce Chacón

No siempre leo con el mismo entusiasmo y concentración. Desde hace una semana me está costando más entrar en lo que leo. Tengo La comunicación no verbal algo enquistada y he terminado la Trilogía de la huida de Dulce Chacón pero tengo un juicio sobre ella algo menos entusiástico que de costumbre.
La trilogía consta de tres obras que tratan todas sobre los fracasos de pareja. Consta de tres obras: Algún amor que no duela (1996), Blanca vuela mañana (1997) y Háblame, musa, de aquel varón (1998). No me ha gustado, en general y haciendo una media. Se trata de las primeras novelas de la autora y para mi gusto son un poco pretenciosas. Y es más, creo que el planteamiento de las relaciones de pareja es algo maniqueo, en la primera y segunda obras, especialmente, los personajes masculinos no tienen cuerpo ni entidad ni voz. En la tercera hay un intento fallido de concederle voz al pobre individuo masculino. Es también una obra un poco artificiosa, con ambiente de directores e intérpretes de cine, con un elemento positivo que es la historia de dos parejas de inmigrantes marroquíes deliciosa - o por lo menos a mi me subyuga su habla y la maravillosa vitalidad de sus historias y sus costumbres: es lo único que me parece vivo en esta enrevesada historia.
Es curiosa lo vital que se siente su estilo en La voz dormida o Cielos de barro y lo artificial de esta trilogía ¿o puede ser algo subjetivo?: Os animo a leer y comparar a todos aquellos que leáis esto. Dulce Chacón sigue siendo una magnífica escritora, a pesar de ello. Y una triste pérdida

lunes, 13 de agosto de 2007

Impaciencia de corazón

Hay varias formas de no disfrutar el momento o la vida en general. Una de ella es retrospectiva, es la del que vive siempre dándole vuelta a las cosas pasadas: si hubiera hecho o dicho algo diferente de lo que dije, si hubiera tenido la respuesta oportuna a tiempo, si hubiera estado en el lugar y momento indicado... Todos sufrimos en un determinado momento una crisis de vivencia neurótica del pasado, pero suelen pasarse cuando dormimos, comemos y descansamos bien.
Otra manera de fastidiar el presente muy popular es la vivencia agónica del futuro: soy feliz con mi mascota de 6 meses, pero ya pienso en que algún día enfermará y morirá; empiezo hoy mis vacaciones pero la imagen del día de mi vuelta me las fastidia de antemano. Esta neurosis de combate tiene una variante aún más común: ojalá pase pronto el día del examen fatídico, la visita al hospital, el melancólico mes de diciembre o las odiosas navidades. Con lo cual lo único que conseguimos es que el tiempo vuele sin sentir sobre nuestras aturdidas cabezas y que de pronto nos sintamos muy viejos, después del examen, el hospital, diciembre o las navidades. El tiempo, que ya de por si es como agua inasible, se nos escapa por todos esos agujeros.
Siempre he tenido tendencia a querer quemar rápidamente etapas, aunque últimamente hago ejercicios zen intentando disfrutar un poco del presente. Es cierto que la forma de ser de cada uno termina saliendo por otras rendijas y cabe el peligro de convertirte en un agonías del relax. Pero bueno, estamos en la lucha.
Ah, y os presento a Coco, el cachorro de A. y A. que voy a cuidar (y disfrutar) por unas semanas.

viernes, 10 de agosto de 2007

Lágrimas de San Lorenzo


Esta noche se espera que sea visible el fenómeno de las Perseidas, conocido popularmente como "lágrimas de San Lorenzo". Si no interpreto erróneamente los artículos de divulgación, se trata de basura cósmica reducida a polvo brillante debido al contacto con la atmósfera terrestre. Pero yo lo interpreto más bien como un triunfo de la belleza sobre la muerte: los residuos de algo terminado brillan vistiendo de luces el cielo de verano. A lo largo de mis años no he visto ninguna muy intensa, aunque en los años 86 u 87 si que vi bastantes estrellas fugaces en el cine del Retiro, estrenando amor y, como siempre que esto ocurre, celebrándolo junto con todo el universo.
Las fotos son espectaculares: presentan un cielo absolutamente tachonado de lineas brillantes. Desde hace algunos años me propongo permanecer despierta hasta la hora prevista para su llegada, pero irremisiblemente me rinde el sueño. Este año volveré a intentarlo y tengo bastantes posibilidades, pues parece que hay mucha basura cósmica, que la mayor intensidad se producirá a las 11 menos cuarto de la noche del 11 y que habrá bastantes hasta el día 18. También ayudará que vivo en la sierra, pero hace ya siete años que estoy aquí y no he conseguido verlas, quizás porque en agosto la sierra es como la Gran Vía.
(Foto cortesía de la Cadena Ser, año 2005)

martes, 7 de agosto de 2007

Asun

Mi suegra está en casa. Se supone que es para que le hagamos compañía, pero yo estoy muy poco en casa y P. tiene la terrible ternura del dragón, que le impide escuchar con paciencia sus "batallitas" (y eso que todos tenemos las nuestras). Está escribiendo sus recuerdos, casi a modo de sudoku, además de barrer eternamente el patio. No ha estado mucho y quizás por eso yo no respondo a la consabida relación tensa, me cae muy bien y creo que yo también a ella.
Pero tengo menos tiempo de escribir o de leer, y cuando lo hago, tengo un poquito de complejo de culpa.
En sus memorias hay, como no podía ser de otro modo, muchos recuerdos antiguos, de niñez y de guerra. Cuando tenga un segundo reproduciré aquí algún pasaje, pues están llenos de vida.
Antes de terminar voy a hablar del libro de Amos Oz, No digas noche. No cuenta nada especial, la relación de Teo y Noa, su vida en una población de Israel fronteriza con el desierto, y la puesta en marcha de un voluntarioso proyecto bien intencionado de creación de un centro de atención de drogadictos. La historia de este proyecto permite centrarse en el entusiasmo y la decepción, la lucha por la autonomía por parte de Noa y, en cierto modo, el caprichoso evolucionar del entusiasmo.
Tengo que leer más de Amos Oz, porque necesito confirmar la buena impresión que me ha causado su obra, densa, descriptiva y filosófica.
Quizás en lo que queda de agosto.

sábado, 4 de agosto de 2007

Rachas

Parece que hemos empezado una racha mala. No solo es que haya mucho trabajo, es que también se trata de trabajo a "cara de perro". No sé porque se usa esa expresión, porque los perros suelen ponernos a los humanos una cara de lo más agradable.
A lo que íbamos: hemos tenido que enfrentarnos a una compañera que hace tiempo que está haciendo las cosas a su manera y que considera que es la única que respeta la más estricta ortodoxia bibliotecaria. Ha sido desagradable y además va a suponer más trabajo y más incomodidad. A eso se le suma la decepción, ya antigua, de una compañera cuya inteligencia y profesionalidad siempre había respetado. Y el temor a que se haya sentido víctima de un linchamiento, que no es tal. También la certeza de que en el asunto intervienen factores externos, pues no es normal su actitud frente a B., a la que no conoce y a la que lleva eludiendo desde de su llegada a la biblioteca.
Eso, y una puerta rota del jardín, más mi costilla dolorosa, de la que se deriva la imposibilidad de ir al gimnasio, aumentan la sensación de malestar.
Pero siempre tendremos las lecturas. He terminado Casi perfecto de Marina Mayoral, que me ha gustado bastante y ha despertado el deseo de leer más obras suyas. Una de las cosas que más me ha sorprendido ha sido su estilo, que es al mismo tiempo fácil e inquietante, recuerda las dos caras de la moneda de las que hablaba Machado respecto al lenguaje.
Estoy leyendo ahora No digas noche, de Amos Oz y en este caso también lo primero que destaca es su estilo narrativo, lleno de descripciones detalladas y minuciosas. Trata de un modo muy real la relación de una pareja, su tira y afloja entre la autonomía y la dependencia. Me está gustando bastante, aunque como siempre lamento no poderlo leer todo sin traducir, en la lengua original; en este caso sería difícil, porque se escribió en hebreo.
Una historia de un chimpancé adoptado por una familia en África y luego abandonado ha despertado mis sentimientos de compasión hacia los animales, que siempre están ahí. Tampoco ha ayudado mucho a que desaparezcan estos sentimientos la lectura, hace algunos años, de la obra de J.M. Coetzee, Elizabeth Costello, que denuncia nuestra prepotencia de racionales que niegan a los demás animales el pan y la sal y los usan como alimento, entretenimiento y demás, sin consideración hacia su posible "humanidad". Los defensores de los animales somos acusados de ocuparnos menos de los seres humanos que de éstos. En mi opinión, no hay más que una sensibilidad y esta incide sobre todo lo que nos rodea. Por otra parte, la inocencia de los animales, aún en las conductas más salvajes, los hace dignos de respeto y consideración.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Ya de vuelta

Sólo de vuelta al trabajo. A pesar de mis muchos añazos, continúo siendo bastante ingenua y desde luego no estoy de vuelta de casi nada.
La vuelta es dura, una se pregunta los últimos porques: por qué tengo que trabajar, por qué en esto y por qué estoy siempre en el ojo del huracán. Debe ser una forma de ser.
Pero la vuelta ha tenido alguna cosa buena: conocer a dos niños preciosos, D. y a M. Y también alguna mala: por un día no he llegado a conocer a H., que tiene nombre de héroe amigo.
El final de las vacaciones es para dos o tres libros. El año del pensamiento mágico, de Joan Didion; La comunicación no verbal, de Flora Davis y Casi perfecto, de Marina Mayoral, los dos últimos sin terminar.
A Marina Mayoral no la había leído y sólo tenía referencias de una alumna suya de la Complutense, N., que fue compañera de piso en los locos 80. Lo que llevo de esta novela me gusta bastante. También tengo en lista de espera una novela de Amos Oz, No digas noche y me van a dejar del mismo autor Contra la intolerancia.
La vuelta es dura, insisto, hay mucho trabajo, una viene con las heridas de la vida (más alguna costilla dolorida) y con el síndrome postvacacional maldito. Las últimas preguntas mencionadas más arriba se mezclan las falsas certezas: debí haber perseverado en el aprendizaje del ballet, de la escritura o de las lámparas tiffanys, y así me hubiera librado de este cáliz.
Pero todos son sueños: cualquiera que hubiera sido mi destino y mi manera de coger vacaciones, siempre habría habido un día después para soñar ser otra cosa.

sábado, 28 de julio de 2007

Cortas vacaciones de julio

Este año las vacaciones de verano se van a reducir a 7 días y sólo por eso debo aprovecharlas al máximo. De momento, el tiempo está respondiendo, pues está haciendo un calor africano, que es el que me gusta a mí, que nací en Málaga después del terral de agosto. Eso tiene un inconveniente que es una ventaja en este caso: no hay ganas de hacer nada. Pero aun así, hago aquello que me gusta, cavo y replanto madreselvas y budleyas y alguna otra planta humilde comprada: vincas, zinnias, lobelias o cóleos. Arranco yerbas, me baño y tomo el sol. También voy al gimnasio, que es una de las cosas que más me gustan, en invierno y en verano. Y sobre todo he leído bastante.
Ayer terminé otro libro, regalo de M.J., que es muy aficionada a la novela histórica o a la historia novelada, es de una autora americana que yo no conocía, Gillian Bradshaw, y se llama El faro de Alejandría. Narra la historia de Caris, una muchacha noble de Éfeso, que vive el ocaso del Imperio Romano, ya dividido en Oriental y Occidental y que sufre mil peripecias en su afán de aprender medicina y que, como consecuencia de haber sido prometida a un galo repulsivo y poderoso llamado Festino, huye a Alejandría disfrazada de eunuco (con el nombre horrible de Caritón) y en su Escuela de medicina cercana al templo de Serapis aprende el arte, (El arte es largo y la vida corta, es la cita que la protagonista atribuye a Hipócrates, a quien venera) y trabaja junto a Filón , médico judío y en un hospital, viviendo luchas religiosas y el ambiente de libertad y mezcla de esta ciudad. Como médico de Atanasio, arzobispo en permanente lucha con el poder romano, a su muerte es acusada de conspiración y arrestada y sólo consigue zafarse de esta acusación firmando como médico militar en Tracia, en el hospital de Noviduno, en los confines del imperio. Además de renovar totalmente este hospital, adaptándolo a la civilización, sufre un juicio por brujería, progresa y se enamora de Atanarico, pero sobre todo es testigo de las luchas con los pueblos bárbaros: godos, hunos, alanos se enfrentan al poder corrupto de Roma, que como cualquier imperio sufre las consecuencias de la difícil gobernación y defensa de un territorio tan extenso y diverso y del afán de rapiña de algunos gobernadores romanos((entre los que vuelve a aparecer Festino), que provoca la rebelión de los bárbaros, a pesar de la admiración que en ellos despiertan Roma y de su afán de unirse a su civilización.
Todos estos sucesos sirven para que la autora muestre su despego y amor hacia la idea del imperio, como sinónimo de civilización frente a la barbarie, su crítica de la corrupción de éste, así como una reflexión sobre la situación de las mujeres y de la ciencia, en este caso la ciencia médica, como modo de luchar contra lo irracional y contra la muerte.
En resumen, una buena novela de más de 600 páginas, que se lee sin sentir y que te da pena terminar.

jueves, 26 de julio de 2007

Fuerzas medidas

Hoy pretendo hablar de un asunto que forma parte de nuestra civilización y que nos sirve de justificación para los comportamientos más egoístas. Se trata de un razonamiento muy sensato que nos hace medir nuestras fuerzas, es decir evaluar si somos capaces de realizar una determinada tarea o esfuerzo. Dicho un razonamiento justifica todos nuestros egoísmos. Se trata de la certeza de que no somos capaces de cualquier cosa y de la consiguiente conclusión de que es necesario medir nuestras fuerzas, especialmente cuando vamos a acometer algún acto generoso. Por ejemplo, si vamos a cuidar a un sobrino revoltoso, hacernos cargo de algún familiar mayor o ocuparnos durante un tiempo de la mascota de un amigo.
Recuerdo un tiempo en el que no estaban en vigor este tipo de subterfugios y así, aunque se tratase de una familia numerosa como la mía, que a duras penas llegaba a fin de mes, nos hacíamos cargo de una amiga que sufría hepatitis y que estaba estudiando fuera de casa.
Ahora lo medimos todo. Y lo medimos con mucha holgura a nuestro favor, de modo que nunca tenemos suficientes medios para tener un niño (o para adoptarlo) ni bastante tiempo para hacernos cargo de un sobrino cuya madre está hasta arriba de trabajo.
Vivimos sin tiempo para nada, es cierto, pero igual le sucedía a mi madre y ello no le impedía estar siempre dispuesta a ayudar a alguien. Hemos construido toda una mística del estrés y de la necesidad de descansar y cuidarnos que es absolutamente nueva y ni siquiera es eficiente: nos cocemos en nuestro egoísmo sin evitar el cansancio, la depresión y el malestar generalizado.

martes, 24 de julio de 2007

Juegos de niños

Hace ya varios días que he terminado un libro que me regalaron mis compañeros de trabajo. Se llama como este post, Juegos de niños y es de un autor norteamericano que yo no conocía, Tom Perrotta. Por lo visto ha dado lugar a una película del mismo título, de la que tampoco había oído hablar.
La novela es varias cosa. La primera, la historia de un adulterio entre Sarah, una feúcha madre reciente y Todd, el Rey del Baile del Fin de Curso. Es también la historia de los barrios residenciales norteamericanos, con su vida ajetreada y sus niños mimados y extraños. Es también una novela sobre el deporte, en concreto sobre el fútbol americano, y sobre los sentimientos de comunidad que despierta.
Pero es también una novela sobre las obsesiones americanas de seguridad y moralidad pública y su contrapartida de perversiones (masificadas y comercializadas) privadas. Es también una novela coral de personajes que no son arquetípicos por poco. Hay un policía que sería odioso si no fuera por lo desgraciado que es. También hay un pobre exhibicionista, perseguido y acosado por toda la comunidad y, sobre todo, su madre, que es un personaje magnífico, al lado de un hijo que es repulsivo e insoportable.
Sin ser una novela negra, la intriga recorre toda la obra y mantiene el suspense hasta el final. En resumen, sin ser una novela de mero entretenimiento, he pasado un buen rato leyéndola. Muchas gracias por vuestro regalo, compis, os la recomiendo vivamente. Os incluyo foto de la portada y de la película.
Cortesía de Metrópolis

lunes, 23 de julio de 2007

Bautizo

Ayer fui a un bautizo en la Paloma. Se trata de una devoción especial de los madrileños, la virgen de la Paloma y aunque ni me siento especialmente madrileña, ni religiosa, ni familiar, la cosa da para algunas reflexiones.
La primera de ellas es que a pesar de lo tradicional de la idea de bautizo en la Paloma, había muchas cosas nuevas. Por lo pronto, todos lo niños excepto uno, eran ya talluditos, estaban entre los dos y los tres años, en su más esplendorosa edad de las rabietas. Además, de cuatro niños, tres eran niñas (¡aúpa por el sexo débil!), una de ellas era una preciosa niña negra y otra una pequeña de rasgos asiáticos, sin duda adoptada, pues los padres parecían de Chamberí.
Otra cosa curiosa es que los sacerdotes y su ayudantes seglares hacían mucho hincapié en la participación de familiares y amigos en la ceremonia, con frecuentes cánticos y rezos en común, incluso recurriendo a la chiquillería, que por otra parte muestra una falta de inhibición incomprensible para los de mi generación, acostumbrados a un respeto reverencial inducido a base de guantazos o pellizcos, si era necesario.
Por otra parte, un comentario especial es para la reunión familiar, lugar donde se despiertan todos los demonios: la hermana del bautizado con un enorme ataque de celos, la impaciencia de muchos acostumbrados a nuestro egoísmo institucional de personas pocos familiares... La familia, ese invento que muchos dicen que habría que inventar de no existir y que yo, después de muchos años y de una gran familia, aún no sé cómo tratar.
Eso si, todos vestidos de domingo, con ropa y zapatos nuevos y algún adorno, aunque sea de bisutería. Y en un recodo de la fachada, en unos jardincillos, una bandada de indigentes luciendo sus ropas y su suciedad, para hacer contraste.
Y la virgen de la Paloma, que es un poco extraño y un mucho obscuro y que no parece muy acorde con el optimismo ancestral de los madrileños, parece ser que se trata de una virgen de la Soledad, rescatada de la basura por una devota.


miércoles, 18 de julio de 2007

Lo que hace a un día especial

Blanca, este es el poema de que te hablé y esta es la traducción que buscaba que, gracias al dios google ahora sé que es de José María Álvarez. De este modo he recuperado una época, los años 70 y unos amigos de la Facultad que sabe dios donde andaran: José María Linde, Felipe Pajares, Juan Gavilán, Luis de Sola, mi amiga Viky, Aurora... Juntos leíamos, íbamos al cine, a clase, a las tabernas y a las manis. Teníamos 20 años. Tot jus despertavem del somni dels infants, que decía un Serrat que no se parecía nada al de ahora, como yo.
Es curioso que entonces mi ciudad me parecía una prisión (la ciudad del paraíso) y que si recuerdo la llegada a Madrid, uno de los sentimientos más estimulantes es que en esta ciudad no tenía recuerdos acumulados y en ella sentía un sentimiento de libertad ilimitada.
En fin, la nostalgia es un lujo de jóvenes con mucho tiempo por delante y si hay algo que siempre he tenido es prisa. Ahí va el poema: que te cunda y que te guste.


LA CIUDAD

Dices «Iré a otra tierra, hacia otro mar
y una ciudad mejor con certeza hallaré.
Pues cada esfuerzo mío está aquí condenado,
y muere mi corazón
lo mismo que mis pensamientos en esta desolada languidez.
Donde vuelvo mis ojos sólo veo
las oscuras ruinas de mi vida
y los muchos años que aquí pasé o destruí».
No hallarás otra tierra ni otra mar.
La ciudad irá en ti siempre. Volverás
a las mismas calles. Y en los mismos suburbios llegará tu vejez;
en la misma casa encanecerás.
Pues la ciudad siempre es la misma. Otra no busques
-no hay-,
ni caminos ni barco para ti.
La vida que aquí perdiste
la has destruido en toda la tierra.

Constantino Kavafis
(Traducción de José María Álvarez)

martes, 17 de julio de 2007

Gente generosa

D. es una persona generosa que quiso compartir durante unos meses su vida y la de su familia con un niño saharaui. Hace ya casi un mes que lo tiene en casa y que a su vida, de por si ya bastante complicada, se le ha añadido un suplemento de problemas.
Los organizadores de las estancias de estos niños, los médicos que los atienden, le sugieren que no se pueden tener este tipo de gestos si uno trabaja y está sometido a un horario, por leve que este sea. D. se indigna y yo con ella, en primer lugar porque nadie le advirtió de ello, sino que al contrario, inicialmente todo eran facilidades y promesas de ayuda y colaboración.
Pero yo me indigno un poco en plan metafísico, porque es una realidad que debería avergonzar a muchos: también la generosidad es cuestión de tiempo y en definitiva, de dinero.
Es cierto que hay mucha gente como D., que se lanza a un acto generoso, rebelándose contra el tiempo y las circunstancias y yo les doy las gracias, porque me hacen sentir que aún es posible ser un loco generoso.

domingo, 15 de julio de 2007

Dos amigos de blogs

Esto de los blogs es como una especie de comunidad de escribientes. Tengo dos compañeros que escriben blogs y que pasan por etapas diferentes: uno está feliz y otro no tanto. El primero se siente satisfecho y el otro esta pasando peor época: familiares fallecidos, exámenes, contrariedades en el trabajo...
Siempre es bueno recordar que nuestro nivel de contrariedades es mínimo, que lo que consideramos un problema a veces se convierte en nuestra mayor oportunidad y que la fórmula ideal para seguir progresando es un cierto grado de insatisfacción
Por otra parte, para lo bueno y para lo malo, siempre podremos contar con los amigos y especialmente con los amigos blogueros
Que la suerte nos acompañe a todos, amigos

jueves, 12 de julio de 2007

Libros pareados

Vuelvo a comentar lecturas, que es algo que hago a menudo aquí y en el wiki del club de lectura Macondo, donde por cierto sólo escribo yo. Sé que algunos lo ven como un ejercicio escolar y no como un modo de compartir experiencias y de incitar a la lectura, así que es difícil conseguir que nadie se siente a escribir.
Yo si leo comentarios de libros y así ha sido, mediante una reseña de Javier
Cercas, como he llegado a dos libros: Un hombre de palabra de Imma Monsó y La farmacia del olvido de Rogelio Moreno.

Imma Monsó es una autora a la que he seguido desde su primera obra, Nunca se sabe. También he leído Todo un carácter, y siempre he disfrutado de su estilo fluido y de su sentido del humor. Esta es una obra distinta, porque está escrita tras la muerte de su compañero de 16 años, pero a pesar de las circunstancias el libro rebosa sentido común y no resulta especialmente triste. Su compañero era Rogelio Moreno, el autor de la otra obra, que todavía no he terminado.


Lo que transmite la Monsó es enamoramiento de Rogelio, al que llama el Cometa y al que describe con tanto amor, que es difícil no enamorarse de él. Fue un profesor de filosofía de instituto, que prefería la palabra hablada a la escrita y que tardó toda su vida en escribir su libro. Fue un hombre con muchos amigos, pero siempre de paso, un personaje (Imma le pregunta ¿tienes antecedentes en el mundo real?), una persona a la que le gustaba hablar y razonar.


Un hombre de carácter está pensado como un libro medicina, usando la escritura como modo de curación, se estructura en dos partes entrelazadas, la A y la B. En la A se narra la historia de la relación y en la B, la historia de la ausencia del Cometa, pasando revista a lo que es el proceso de duelo.


La obra de Rogelio es más difícil, es un ensayo filosófico sobre el olvido. Sostiene la tesis de que sin el olvido es tan imposible vivir como sin la memoria. El olvido, cierta dosis de olvido, nos permite vivir el presente, sin memoria ni proyecto.

martes, 10 de julio de 2007

Eternidad

Hubo una vez un tiempo en que nada se movía en un mundo infinito y listo para ser estrenado. A menudo lo habitaba el tedio: no siempre el colegio era el lugar de los juegos ni del desafió de conocer.
Pero también están los días largos del verano del Sur, el mar que hace inmensa la tarde, el sol quemando la piel y las sonrisas, el rastro de la sal en la piel cuando sopla el terral, ese viento sólido como el silencio ardiendo. La parsimoniosa caída del sol, la noche entera para jugar y reír al fresco, en la playa, en una terraza o en un patio: la noche tan larga que rinde finalmente los párpados de los niños, soñando que ya son mayores.
Un tiempo detenido por el propio ansia de que transcurra. Un tiempo que luego se hará inasible, que volará sobre nuestras miradas ya heridas.