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domingo, 23 de diciembre de 2012

Materialización de la esperanza

Ahora que ya no nos ha tocado la lotería, y que para los años que vendrán se acumulan los negros augurios, muy pocas cosas no hacen sentirnos esperanzados: quizás los niños o también la naturaleza.















Yo tengo mi árbol favorito, un alcornoque de la dehesa de Collado que hace unos años perdió una rama central de su copa. Y mi amiga A. tiene una encina como árbol favorito. Aquí os traigo a ambos, es un modo de deciros que todo es todavía posible. Felicidad ahora y siempre para todos.

domingo, 20 de diciembre de 2009

La Nochebuena se viene, la Noche buena se va


Creo que ya todo quisqui sabe lo poco familiar que soy, porque entre otras cosas lo he contado aquí varias veces. Pero la Navidad es una ocasión para el recuerdo y es imposible recordar la niñez sin recordar a la familia.  Aunque parecerá raro a los que me conocen, yo he cantado cuando era pequeña villancicos con mis hermanos, mis tíos y mis primos, delante de un nacimiento y con zambombas y almirez y quiero decir que en mi recuerdo creo que no sonaba ni mal, mis tías eran muy profesionales del asunto y lo hacían con mucho sentimiento.
El resto, los más pequeños, desafinábamos como podíamos y preguntábamos el sentido de las letras: ¿Por qué se alquilan en el cielo balcones para un casamiento?, ¿qué quiere decir pero mira como beben los peces en el río? ¿Beben los peces? y otras preguntitas semejantes.
Recuerdo que este villancico del título del post lo entendías muy pronto, no sé si con alguna ayuda o no. Se refiere es que pasan las nochebuenas y hay gente que ya no está ... 
No todos los años falta alguien, pero este 7 de diciembre se ha ido mi tío Aldo, el hermano de mi madre, un hombretón con el que no he tenido mucho trato  (por ejemplo, al pertenecer a la rama italiana de la familia, jamás le he visto cantando villancicos, y en Navidades rara vez nos reuníamos), pero aún así recuerdo su voz llamando Mamma a mi Nonna, mi abuela materna, y su bromas y su sonrisa.
Poco sé de él aparte de los "datos técnicos": una esposa española, mi tía Sole, y cinco hijos, cuatro chicos y una chica. Trabajó, creo, como empresario en Marruecos y vivió entre Málaga y Tetuán. En sus últimos tiempos dicen las crónicas familiares que le gustaba perderse por África, aunque parece algo difícil para una persona ya bastante mayor. De todos modos, sea o no cierta esta leyenda, reconozco que me gusta, le añade misterio a la vida de mi tío, que en mi imaginación infantil era todo un héroe, no sé si por vivir en África o porque le gustaba cazar jabalíes. También era gracioso que fuera el hermano pequeño de mi madre ese señor tan alto y con una estructura ósea tan tremenda.
En fin, todos tendremos un día una biografía tan esquemática como la que doy aquí de mi tío Aldo Piano Bettini, y quizás lo único importante sea que hayamos sido buenas personas y que algún niño nos recuerde con cariño y nos lleve consigo mientras viva.


jueves, 25 de diciembre de 2008

Soledad, Navidad

Ciertamente, soledad rima con Navidad, son muchos los seres humanos que en esta fecha se sienten especialmente solos. R. ha hablado de una soledad, la de la gente que está lejos de su tierra por necesidad.
Yo quiero hablar aquí de otra Navidad solitaria, la de aquellos que huyen de malos amores, de amores que matan más o menos lentamente. Hay en este mundo muchas relaciones de este tipo, que chantajean y duelen e impiden crecer, de ellas es necesario escapar, aunque a veces no es fácil y el precio es la soledad, una soledad de crecimiento y creadora, pero no por ello menos sola.
Recuerdo alguna Navidad mía solitaria de este tipo, pero finalmente no la recuerdo como algo triste, sino profundamente estimulante. F., no tengas miedo, esta soledad tuya es solo transitoria, dentro de poco te acordarás de ella como yo con cierto estimulante orgullo.
Nosotros lo pasamos mejor de lo previsto, con P. y su recién nacido hermano, los niños son siempre la salsa de esta fiesta. Como siempre el trabajo recayó en mi hermana mayor, que debe de estar harta de mi estatuto de hermana pequeña, pero también como siempre cocinó rico y regaló acertado.
JD. estuvo como siempre divertido y entre todos hicimos una Nochebuena que más bien fue Tardebuena (los recién nacidos no pueden trasnochar y sus padres menos). No hay más que dar gracias a la vida por todo aquello que tenemos y acordarnos de las otras soledades, entre ellas la de P., que a sus muchos años ha dicho adiós a su compañero de siempre J. y ahora estrena monólogo, tras una vida entera dialogada. O la de V. que no se siente bien y que se encuentra sola, a pesar de tener todo un clan de hermanos y un montón de amigos. Que pronto te encuentres bien y que no te sientas nunca más sola.
Papa Noel me ha traído dos de las obras de la trilogía Millenium de Stieg Larssson y un chandal. En estos día he terminado Ladrón de mapas de Eduardo Lago y Los frutos de la niebla de Luis Mateo Diez, de los que hablaré en otro momento, hoy solo quiero acordarme de los que se sienten solos. No estais solos, todos os tenemos en nuestro corazón