martes, 22 de mayo de 2007

Los martes, poesía

Hoy no tengo ganas de ser yo, estoy cansada de mí. Es un día para recurrir a los clásicos y hablar del amor, que dicen que mueve el mundo. Así que que ahí va un soneto de Lope:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
Áspero, tierno, liberal, esquivo,
Alentado, mortal, difunto, vivo,
Leal, traidor, cobarde y animoso;

No hallar fuera del bien centro y reposo,
Mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
Enojado, valiente, fugitivo
Satisfecho, ofendido, receloso;

Huir el rostro al claro desengaño;
Beber veneno por licor suave,
Olvidar el provecho, amar el daño;

Creer que un cielo en un infierno cabe,
Dar la vida y el alma a un desengaño
Esto es amor, quién lo probó lo sabe.


Lope de Vega


Hoy es un día para agradecer la música a los amigos (o para agradecer la música de los amigos), para hablar de buenos libros. Siguiendo con el monográfico de Amélie Nothomb, quiero recomendaros Biografía del hambre, que a mi me ha devuelto el placer algo esnob de leer en lengua original y de comprobar que a pesar de la quema generalizada de neuronas aun queda músculo para la lectura en francés (que aprendí cuando era muy pequeña, allá por mi bachillerato).
También es un día para disfrutar de esta tormenta y para acordarme de mi madre, que siempre que yo decía lo que me gustaban las tormentas me recordaba que siempre hay gente sin casa. ¿qué fue de aquellos tiempos, que fue de aquel tipo de personas?
Publicar un comentario