viernes, 20 de junio de 2008

Al principio no hubo, luego hubo


B. deja la BN. La cosa suena simétrica pero por dentro da pena. Yo ya he dicho en otra parte que la BN, esa vieja señora, es un poco madrastrona. Pero todos exageramos, como dice M. un trabajo es un trabajo, y no hay que exagerar. Pero a B. la queremos, además de que tiene blog, y aunque no la perdamos del todo de vista, preferiríamos tenerla más cerca, tomar con ella algún café (o un té en su tetera eléctrica) e incluso oír algunas de sus afirmaciones tajantes o sus juicios rotundos. Definitivamente echaremos de menos que nos ponga música una mañana gris, o que critique a los poderosos con tanta sinceridad como afán de solucionar problemas.
El título de este post es una fórmula de inicio de las narraciones que aparece en mi última lectura El rojo de las flores, que comento en Macondo. Que por cierto se queda sin su madre generadora B. Supongo que crearas otro en tu nuevo lugar de trabajo y te veo dentro de unos años con un emporio de Macondos por toda la geografía de las bibliotecas madrileñas, cuando yo ya sea una brujitecaria jubilada.
Seguro que donde vayas harás mejorar tu entorno y que aunque al principio no haya, luego habrá. Yo espero y deseo lo mejor para ti, nuestra protobloguera. Y gracias por mi BSO, me encanta.
Publicar un comentario