jueves, 9 de octubre de 2008

Amadís de Gaula y Bebo valdés

Hoy he asistido a una inauguración de una exposición de la B. No sólo no suelo asistir a inauguraciones, sino que raras veces consigo verlas. Pero hoy los astros estaban en conjunción. Además he conseguido aislarme del circo de las vanidades y he saludado a viejos amigos, compañeros ya jubilados o que ya no trabajan aquí.

Pero no ha sido solo eso, es que la exposición me ha atrapado en su magia: los hermosos libros que no he leído pero alrededor de los cuales ha transcurrido parte de mi vida; la recreación de una enorme linterna mágica en cuyo interior podemos meternos y ver imágenes proyectadas de un fragmento del Amadís, con un cielo estrellado que te llena de paz y te impregna de ese mundo soñado...

Y el libro inaudito Islario general de todas las islas, abierto por la página de un mapa detallado y lleno de color. Y la voz de Vargas Llosa hablandode los libros de caballería y de Amadís.

En mi vida llena de tráfico de acciones, reacciones y omisones, esta tarde también ha sido una isla, a pesar de lo poco frecuente que es que me subyugue una exposición de libros.

Por eso he decidido leer ese libro que no he leido, por recuperar el exorcismo de estas dos horas.

En el tren de vuelta a casa la magia se repite: Bebo Valdés toca el piano con un ritmo suave en RNE3, suave, suave. En el mundo es posible aún esta belleza. No os lo perdáis
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