lunes, 7 de febrero de 2011

Poemas sin nombre rescatados del silencio

Estos poemas los leí a principio del año 1977, creo que un libro de la Biblioteca de Filosofía de Málaga, que estaba entonces en el Colegio de San Agustín, un edificio muy hermoso con un patio central porticado. Están copiados en una de mis libretas de entonces, donde se mezclan amores inventados y sufrimientos post-adolescentes diversos, junto con información de cursos por todo el mundo y sobre libros que quería leer o que me regalaran.
Como suele ocurrirme con muchos poemas, a lo largo de todos estos años he recordado de memoria algunos fragmentos, pero desafortunadamente no sucedía lo mismo con el nombre del autor completo y tampoco me valió la estrategia de escribir algún verso en la web y lanzar una búsqueda, puesto que a pesar de ser considerado el mejor poeta gallego vivo, no aparecen apenas obras suyas en la red. Por tanto, he tenido que recurrir a las viejas libretas; y allí, entre las cartas de mi madre, billetes de tren antiguos y miles de poemas míos ligeramente tremendistas, he encontrado el nombre de su autor, Farruco Sesto Novás. Así ya he podido encontrar noticias sobre su vida. Es arquitecto, emigró a Venezuela en 1964, pero lo que más me llama la atención es que en estos momentos es ministro, creo que de Reconstrucción Urbana, en el gobierno de Chavez.
Al parecer se trata de un hombre ligado desde siempre a la izquierda, recuerdo que este poema que para mi era un poema de amor, se interpretaba entonces (era esos años), como un canto a la revolución. Estoy convencida de que estábamos tan acostumbrados a leer entre líneas que a menudo leíamos lo que no estaba. Esa costumbre nos ha debido hacer bastante daño.
Sin más os transcribo el primer poema, que no sé como se llama y que seguro contiene errores ortográficos, el gallego que yo sé es de entonces, de cuando estudiaba lingüística románica como si se tratara de un hermoso juego de construir palabras...
Disfrutadlo

Cando te atope ao fim, seréi un vasto dormidorio de sucre
Espido enriba tua, desbravado
haberei xa esqueucido as pouquedades,
as caixas de medir e a carteira.
Cando te atope, presa sen retorno
seréi doce por fin, xeitoso e maino
seréi un longo eiral de mansedume.
Ateigado de lumes silandeiros.
Fareite por lo corpo sin descanso,
viaxes adivertidos e solenes.
Ti aberxerás a modo as mias verbas
de vidro no alento
Soterraréi no peito teu per sempre
a maquina do pranto.
O paxaro da lús vira connosco.
Cando te atope ao fim, cando me atopes,
haberemos dexaido atras os dias
co corazon acedo.
Mais por se ascaso a sal sigue aceixando,
hei de ter contra a sal listo o cortelo


El segundo es este:
Quero informar de como
de cotío
voume da pedra ao fogo
sin regreso
Ao beber nos teus ollos
quero informar
Quero informar que ao camiñar
dos dias
os pés fánseme alleos e os atopo
trocados nunha mesta moitedume
Ao acenderte os peitos
quero informar
Quero informar que unha ledicia dura,
indócile e molesta
demuda os meus proiectos de tristura.
Ao penetrar en ti
quero informar
Que unha euxoita guerra vense envoltas as miñas timidas canciós
descontra un vellolidro murmuleiro
Ao escoarme en ti
quero informar
                      Farruco Sesto Novás
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