lunes, 18 de octubre de 2010

Sobre adioses y holas

B. se va. Decir que hemos sido amigas, con más de 15 años de diferencia de edad, y con un trabajo duro hecho en muchos casos "a cara de perro", es decir quizás mucho. Y como ya no importa el tema de hacer o no la pelota a un jefe, por tanto es el momento de decir las cosas que uno siente, que a estas alturas del viaje tiene su mérito. 
Creo que lo ha hecho muy bien, que tiene grandes virtudes, incluyendo entre ellas algunas no muy apreciadas, como cierta tozudez que le ha permitido mantener el empeño a lo largo de cuatro años. Cuatro años bastante batallados por ella y su equipo, del que me siento orgullosa de haber formado parte. No siempre han coincidido nuestras opiniones, pero siempre ambas hemos colaborado más allá de éstas, para conseguir unos objetivos generales, mejorar el servicio a los ciudadanos, básicamente intentando poner a su alcance los tesoros que pertenecen a todos, su patrimonio.
Como todo puede y debe ser objeto de juicio crítico, para muchas personas puede que toda esta lucha por la visibilidad de los fondos se considere que ha tenido por resultado una pérdida de calidad; sinceramente yo no lo creo, pero en cualquier caso es prioritario que esté todo accesible y que nuestro servicio público no esté basado en personalismos ni en el voluntarismo.
Llevo 32 años en este trabajo, y sé que antes que ella muchos bibliotecarios honrados y corajudos han trabajado con estos mismos fines y con considerable éxito, pero creo que todos hemos de reconocer que el tiempo que le ha tocado a B. ha sido de cristalización y maduración de infinidad de innovaciones y sobre todo, de inauguración del periodo de cambio permanente. Proyectos internacionales, flujos de trabajos internos, y apertura de nuevos frentes se han visto beneficiados de su continuo afán de renovación.
Después de ella va a llegar C., una gran amiga, una cabeza bien puesta sobre los hombros y un corazón y una energía inmensa. Estoy segura que romperá la tradición española de partir de cero, porque sabe que no hay nada más nefasto que el deshacer lo ya hecho sólo porque lo ha hecho un antecesor. Coincido con ella en preferir incluso que se apunten las medallas quienes no hicieron nada: lo importante es el cumplimiento de nuestra misión, que cambia día a día, haciéndose cada vez más exigente.
Tanto con B. como con C. no sólo he trabajado mucho, sino que también me he divertido mucho, y espero poder seguir haciéndolo con ambas. Por cierto, G., ¿se van a seguir nombrando directoras técnicas en  estricto orden alfabético?
Con C. empezaremos pronto a intentar materializar temas que tenemos muy hablados, y espero que sigamos teniendo tiempo para reírnos de lo divino y lo humano, que es lo saludable. A B. espero verla, también a N., que fue el más joven asistente a una reunión de trabajo que conozco, con solo 3 o 4 días. Además tiene una tarea digna de su santa tozudez, que nos conozcan, que conozcan nuestro trabajo y nuestras lucha continua por poner a disposición de todos lo que se nos ha encargado custodiar y difundir. 
Nada más, ya solo quedan los saludos: hola, C., adiós B. 
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