sábado, 13 de junio de 2009

Puente con lectura

Como siempre y en cualquier sitio, un libro atrajo mi atención. Esta vez era El lector, de un autor que no conocía hasta ahora, Bernhard Schlinnk. Es una novela corta, de unas 200 páginas, que cuenta como un chico de 15 años tiene una relación erótica con una mujer de 36. Pero más que de esta relación, que sin embargo está muy bien narrada, la historia trata del sentimiento de culpa generalizado en los alemanes que vivieron en la época de Hitler y de sus campos de concentración y exterminio. Una época que demostró una vez más lo fácil que es mirar hacia otro lado cuando las cosas se ponen feas. Como ocurre hoy con África, por ejemplo.
Además es una historia de la lectura, la educación y la cultura, como redentora de todos los males, incluso estos tan tremendos. La historia de Hanna y Michael se hace al final tan humana, tan rica...
No quiero revelar cuál es el mecanismo que permite que Michael Berg seguir intensamente unido a la antigua guardiana de campos de concentración, su amante adolescente. Es una forma de comunicación tímida, llena de sentimiento de culpa y de otros muchos sentimientos contradictorios.
Pero que consigue devolverle la humanidad robada a Hanna, que en el fondo no es más que otra víctima más. 

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